Tomado del texto de Francisco Garcia – García.
La narración es una forma de establecer parámetros para conocer el mundo social. Narrar es inventar mundos posibles. Es inventarse a uno mismo en los contextos sociales de referencia pudiendo activar los resultados del juego narrativo.
La consecuencia pedagógica inmediata es que la narración se presenta como un modelo excepcional para el conocimiento del hombre y del propio autoconocimiento.
La narración ya sea oral, escrita o audiovisual o la más reciente hipermedia, estimula la imaginación no sólo de los contenidos del mensaje, sino también la liberación de las restricciones que ejerce lo factual sobre los actores.
Narración hipermedia.
Este concepto es innovador y emergente. Una de las primeras definiciones la ofrece Isidoro Moreno: La narrativa hipermedia da cuenta de los procesos heurísticos, morfológicos, taxonómicos, analíticos y de lectura de la narratividad, producto de la convergencia de sustancias expresivas, precedentes de distintos media, amalgamadas interactivamente por programas informáticos que manifiesta su especificidad como historia multitética interrelacionada y como plurimanifestación discursiva integrada solo cuando un lectoautor recrea la obra.
Los conceptos con que se asocia esta definición aluden a la no linealidad, a la convergencia de medios, a la interactividad, a la descentralización del autr y al papel determinante del lector. Pero lo más determinante de la narrativa hipermedia es su calidad textual y su interactividad.
El ordenador como lo ha dicho Edgard Barrett, lo textualiza todo. El ordenador es un ángel de la historia. Es una nueva forma de escribir con un enorme poder creativo. Las diversas operaciones creativas: añadir, restar, multiplicar, dividir, asociar, invertir, reordenar, relacionar, etc, se pueden activar desde los textos informáticos.
Una de esas características, la de la división, es fundamental para la hipertextualidad. Las nuevas tecnologías de la información han sacado partido a la posibilidad de dividir los relatos en diversas unidades formales y de sentido, en capturar los múltiples momentos de la historia e incluso de la acción y de la teoría de la decisión, en potenciar la creatividad, en activar la participación del lector y el autor instaurando la conversación multimedia, en aplicar las consecuencias de los estudios sobre azar, necesidad y libertad.
Pero lo más determinante para la narración hipermedia es haber hecho presente y palpable lo obvio, la naturaleza discursiva del relato. Lo que una red ofrece es un espacio en el que se puede entrar desde cualquier punto, pero también ofrece la libertad de los recorridos atendiendo a diferentes direcciones y sentidos.
Este concepto permite comprender las posibilidades creativas que ofrece la red al lector. Una estructura en red libera de una lectura lineal al lector y le permite hacer reordenaciones del material textual, jerarquizar de otro modo los contenidos. Así el lector cobra tanto de autoría al reestructurar el material de lectura, el lector se convierte en autor, en lectoautor. Da la posibilidad al lector de seguir su propia historia e incluso de recombinar elementos entre sí.
Así como la narrativa hipermedia exige un lector que tome parte activa en la construcción contextual al leer el texto custionando las prerrogativas tradicionalmente concedidas al autor, así las relaciones entre el profesor y el alumno han cambiado y a veces, hasta intercambiado sus funciones. Uno de los principales efectos del hipertexto electrónico, ha dicho Landow, es la forma en que cuestiona las nociones convencionales de enseñante, estudiante y de la institución en que se desenvuelven. Hay que reconfigurar los métodos, las técnicas y sobre todo, hay que cambiar la filosofía de la enseñanza misma. La focalización docente se ha de desplazar de la enseñanza al aprendizaje, de los sistemas de aprendizaje lineal al no lineal, de un aprendizaje deliberado y explícito aun aprendizaje implícito e incidental.
La heterarquía de los textos narrativos.
Los textos narrativos están tocados por la heterarquía, que se basa en la autoridad de muchos, compuesto de individuos autoinventores y autosuficientes, cuya estructura cambia constantemente de acuerdo con las cambiantes necesidades y condiciones.
Este sistema garantiza la libertad de los sujetos que lo conforman, pero también es adjudicable la fluidez, flexibilidad, diversidad, originalidad y autocoherencia del mismo sistema. La narrativa hipermedia es heterárquica, lo que conlleva a consecuencias. La autoría no es prerrogativa de la creación del relato. En primer lugar porque no suele haber un autor central, sino un autor o varios que comparten la autoría. La jerarquía organiza los materiales narrativos atendiendo a un orden determinado que a su vez se funadamenta en principios organizativos de valor, de contenido, o de razón cultural política o económica o incluso al azar si se utiliza como un recurso expresivo o creativo para la construcción hipertextual.
El nuevo proyecto educativo heterarquico es la reordenación espacial de cada uno en ámbito, en espacio social interactivo. Cualquier narrativa es un proyecto. Pero la historia hipermedia interactiva se hace plural, rica en enfoques, en puntos de vista, en recorridos alternativos.
Las nuevas tecnologías de la información aplicadas a la narración literaria o audiovisual, producen un cambio radical en el diseño, elaboración, producción y difusión de los relatos hipermedia y han revolucionado las relaciones entre autor, texto y lector. Ahora el peso recae en el lector podría decirse que los relatos hipermedia son relatos lectocéntricos: el constructor del relato en sí es el lector. Las aportaciones que las nuevas tecnologías de la información han hecho a la narrativa, han influido en este nuevo rumbo de las teorías y prácticas narrativas. El texto pasa a se hipertexto, que no es solo un texto, sino una forma de construir relatos, de trabajar una historia con diversas opciones, de posibilitar que el lector navegue por la líneas del tejido narrativo del relato hipermedia.
Espacio y navegación por el hipertexto
Navegar por los espacios narrativos del relato hipermedia es un ejercicio en busca de libertad textual, que solo se convierte en lectura cuando se navega con sentido.
La especialidad de los entornos digitales hace posible la navegación, o sea, el ordenador genera espacios por los que nos podemos mover. En la narrativa hipermedia la navegación por el espacio puede convertirse en una estrategia creativa dramática.
Una característica de los entornos digitales de consecuencias considerables es la capacidad de almacenar información que poseen. La narrativa hipertextual aprovecha esta capacidad para construir multinaraciones con muchos recorridos.
Las estructuras narrativas pondrán a nuestra disposición un material inteligente y reestructurable que permitirá reinterpretaciones sucesivas enriquecedoras y alternativas, las cuales afectarán sin duda a la semántica y a la hermenéutica.
La ética en este sentido, volverá a incrementar su valor como intermediaria de un mundo social cada vez más plural.
El hipertexto es un texto abierto susceptible de recibir nueva información, virtualmente es un texto infinito. No hay forma de cerrar definitivamente ninguna narrativa hipertextual, porque cada rama inaugura una nueva senda en la marca de cada yema.
No puede entenderse un hipertexto cerrado, pero exige un autor entregado a proporcionar muchas historias en una, a diseñar mapas de navegación con libertad de acción del lector, de ponerse en su lugar. Es decir, el autor es un autolector.
El hipertexto ha contrastado la teoría de Roland Barthes sobre el texto ideal capaz de superar al resto, es una galaxia de significadores, no es una estructura de significados, no tiene principio es reversible, logramos el acceso a ella a través de varias entradas, ninguna de las cuales se puede declarar con autoridad que sea la principal, los códigos que movilizan se extienden tan lejos como el ojo puede alcanzar a ver, son indeterminables, los sistemas de significado pueden reemplazar este texto absolutamente plural, pero su numero nunca está cerrado, basado como esta en la infinidad del lenguaje.
El profesor aprende.
La acción docente está todavía muy centrada en la acción educativa del profesor. El alumno sigue siendo sujeto pasivo. Lo que nos enseña la narrativa hipermedia interactiva es que la tarea de crear mundos posibles es una tarea descentralizada, compartida, dialogada, reflexiva, consciente de su propia historia, no única, sino plural.
Otra de las consecuencias educativas presentes en el hipertexto es entender la lectura/ escritura cómo un proceso infinito de operaciones de la mente y no solo la capacidad lógica del pensamiento vertical sino también del pensamiento creativo.
Lo que el hipertexto aporta es la posibilidad de materializar las conexiones de unos materiales con otros, de presentarlos simultáneamente a nuestra atención, de acumular información y datos.
Realmente leer una historia hipertextual es volver a aprender a leer. Es una doble lectura. En primer lugar, quien lee un hipertexto es un explorador. En segundo lugar, es un cartógrafo que entiende la estructura subyacente y dseña un mapa de recorrido. Y, por último, es un colono que se asienta provisionalmente en el territorio, porque la naturaleza del hipertexto crea hombres nómadas.
El profesor es un incentivador de la creatividad del alumno en cuanto lector. La educación hipertextual le va a exigir que lea lo que lee el alumno y que se enfrente a la aventura de ser lector de hipertexto.
Como futura docente, luego del análisis del ensayo del autor Francisco Garcia Garcia me parece pertinente aclarar que estoy de acuerdo con su postura; ya que la escuela, actualmente, está siendo atacada masivamente por la irrupción de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación; mientras que ésta da la espalda a estas transformaciones aludiendo a que no hay presupuesto, aunque otras tantas es porque no existe personal capacitado para manipularlas.
El leer y escribir están perdiéndose de la forma tradicional, pero se van transformando debido a los cambios que ofrecen las nuevas tecnologías. Para formar lectores y escritores críticos, es necesario que los docentes se especialicen en estos medios para poder mediar entre estos conocimientos y los alumnos.
Fomentar la lectura de hipertexto es imprescindible ya que es la lectura que se está desarrollando y fortaleciendo en los últimos años; pero con el debido asesoramiento se puede lograr que los alumnos además de aprender a leer en un formato distinto puedan reconocer sus ventajas y sentirse partícipes del texto.
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